¿Cómo cuidar la ropita de tu bebé?

Existen ciertos cuidados a tener en cuenta a la hora de lavar la ropita de tu bebé, para evitar cualquier reacción negativa que ciertos agentes puedan causar en su piel. Desde Brastec, te contamos cuáles son.


Como padres primerizos es común que surjan muchas dudas respecto al cuidado del bebé recién nacido, y una de ellas, es el lavado de sus primeras prendas.

Los recién nacidos tienen la piel sensible, ya que aún no han desarrollado tolerancia a los químicos presentes en los detergentes, o a los irritantes comunes que se encuentran en las ropas nuevas, mantas, sábanas y peluches. Entendiendo esto, es primordial que todo sea adecuadamente lavado de antemano. 

Entonces, ¿cómo lavamos la ropa de los recién nacidos?

  1. En primer lugar te recomendamos no juntar las prendas del bebé con las del resto de la familia, lo ideal es que sean lavadas por separado, incluso hasta sus primeros 6 meses de vida.
  2.  Utilicemos detergentes líquidos sobre jabones en polvo, idealmente, productos neutros e hipoalergénicos que eviten irritaciones sobre la piel sensible del bebé, además, los jabones líquidos se desprenden de la ropa con mayor facilidad.
  3. No hay ningún problema en utilizar la lavadora automática para la ropa del bebé, no es necesario priorizar el lavado a mano ya que no hay diferencia, pero lo que sí debemos evitar es el uso de suavizantes y quitamanchas, ya que pueden contener compuestos químicos a los cuales el bebé aún no ha desarrollado tolerancia.
  4.  Es importante colgar la ropa apenas termine el lavado, con eso evitaremos que la humedad genere manchas y olores en su ropa. Lo ideal sería extenderlas a la sombra para que el sol no las destiña.
  5. No olvidemos leer la etiqueta de la prenda, pues así como la ropa de adulto, la ropita de bebé también viene con indicaciones para tratarlas y mantenerlas en buenas condiciones.

Pronto te darás cuenta que con un bebé en casa, la acumulación ropa sucia es inevitable, y te sorprenderá como un ser tan pequeño pueda producir tal cantidad de ropa sucia. Ante esta situación no es recomendable dejar que la ropa se acumule en la canasta, y por sobre todo no juntarla con el resto de la ropa de la familia, para que no se llenen de bacterias.

En cuanto a las manchas, enjuagar la ropa con agua fría y frotarla con un cepillo de cerdas suaves, tan pronto como sea posible, evitará que las manchas sean imposibles de remover y te ayudará a controlar el ritmo de la canasta de ropa sucia.